LOS QUE RECUERDO QUE ESTÁN
SUSPENSE: CÓMO SE ESCRIBE UNA NOVELA DE INTRIGA
de HIGHSMITH, PATRICIA
EDITORIAL ANAGRAMA, S.A. 2003
7.00€
Llueve una idea y el aviador decide emprender un vuelo literario, pese a que las condiciones meteorológicas no sean las más adecuadas. ¿Demasiado pronto para despegar? Tal vez sí, porque conseguir que esa idea se convierta en un buen argumento es una de los logros más complicados de la literatura. La escritora estadounidense Patricia Highsmith (1921-1995) daba sus propios consejos.
Una anécdota, una situación cotidiana, un hecho insólito, una imagen, una conversación robada, pueden servir de punto de encuentro para crear una historia de ficción, pero habrá que desarrollarla en su justa medida para que el aviador encuentre la fórmula creativa de contarla.
“Al decir desarrollo de una historia me refiero al proceso que debe tener lugar entre el germen de una narración —puntos borrosos, los llamaba Highsmith— y la preparación detallada de su argumento”.
“La idea debe ampliarse con personajes, con marco, con ambiente. De lo que se trata es de vivir con los personajes en su marco durante un tiempo antes de escribir la primera palabra [incluso conocer su infancia de antemano, aunque no la contemos]. El marco gobierna en gran medida el tipo de personajes que utilizarás. Pero la narración podría mejorar si se utilizara un personaje que no fuera nada típico del marco en cuestión”, apuntaba la creadora de “El talento de Mr. Ripley”.
LA COCINA DE LA ESCRITURA
de CASSANY, DANIEL
EDITORIAL ANAGRAMA, S.A.
Lengua: CASTELLANO
Encuadernación: Rustica
ISBN: 8433913921
264 pgs (14.0x22.0 cm) más datos técnicos
18.45-USD15.00€
RESUMEN:Tengo el gusto de presentarles La cocina de la escritura, un manual de redacción para todos aquellos que escriben -¡o deberían escribir!-. si ustedes son empleados de una empresa y tienen que redactar, si son estudiantes que se juegan el futuro en los exámenes, profesores que los corrigen o litaratos en potencia, éste puede ser un libro con el que aprender a escribir, al que pueden llegar a querer y al que seguro que terminarán aborreciendo
(CASA DEL LIBRO.COM)
CÓMO SE CUENTA UN CUENTO / Gabriel García Márquez / ISBN: 84 7895 058 3 Ed. Ollero y Ramos 250 p. 21x15 cm Rústica
"Lo que más me importa en este mundo es el proceso de creación. ¿Qué clase de misterio es ése que hace que el simple deseo de contar historias se convierta en una pasión, que un ser humano sea capaz de morir por ella; morir de jambra, frío o lo que sea, con tal de hacer una cosa que no se puede ver ni tocar y que, al fin y al cabo, si bien se mira, no sirve para nada?" Gabriel García Márquez
EJERCICIOS DE ESTILO / Raymond Queneau / ISBN: 84 376 0675 6 Ed. Cátedra 164 p. Rústica 21x13 cm
EL DIARIO PERSONAL
CARMEN GÚRPIDE
El mundo es ancho y ajeno, difícil de abarcar con una mirada; y nuestro diario, un tímido intento de comprenderlo.
Este libro no pretende mucho más. Son propuestas a modo de recetas prácticas con ingredientes diversos para el diario íntimo, el de viaje, el del naturalista, el amoroso, y el del lector.
Su elaboración hará que la relación del Yo con el Mundo resulte más cercana y entrañable.
C.G./N.F./A.B.
Desde su experiencia múltiple y directa, las autoras nos ofrecen propuestas creativas y motivadoras para el aprendizaje de la Literatura. Pretenden despertar en los estudiantes la curiosidad ante el mundo inmediato y una actitud reflexiva que rompa con la distancia que, en ocasiones, los textos literarios provocan en el no iniciado.
El libro guía al lector en la escritura de su diario, en la expresión de sus sentimientos y de sus opiniones, al mismo tiempo que le induce a tranformarse para escribir como si fuera tal o cual persona, o se encontrara en diferentes situaciones.
El diario personal es un instrumento útil para el profesor, resulta muy ameno para el alumno e incluso atractivo fuera del ámbiot escolar para quien desee escribir su diario.

DICCIONARIO DE ESCRITURA
VÍCTOR MORENO
PUBLICADO POR PAMIELA

En estos tiempos en que vivimos, se podría deducir que el gran déficit del sistema educativo es la lectura. Pues no hay departamento de educación de cualquier comunidad autónoma que no esté preparando su particular plan de lectura. Consideran, creo que ingenuamente, que, una vez puesto en práctica dicho plan, la mayoría de los problemas generales del aprendizaje, que asolan a los alumnos y llenan de vergüenza a los gobiernos, se solucionarán como por ensalmo.
Pues bien, aun considerando y juzgando en su justa medida la importancia capital que tiene el desarrollo de la competencia lectora de un niño o de un adulto en su formación intelectual y ciudadana, cabe apuntar como verdad indiscutible que el verdadero déficit del sistema educativo es, en realidad, la escritura. Y que se trata de un déficit no de hoy, ni de ayer, sino que bien puede calificarse de histórico. Se podrá decir más alto, pero no con más claridad: en las escuelas y en los institutos de este país no se ha escrito jamás. Por tanto, no es de extrañar que la mayoría del personal sea ágrafo, incluso gran parte del profesorado que imparte clases de lengua y de literatura.
El alumnado de hoy no es que escriba bien, regular o mal. Es muchísimo peor: no escribe. Se trata de una deficiencia educativa estructural que afecta, que viene afectando desde antiguo, a las escuelas, a los institutos y, también, a las universidades. El alumnado pasa su periplo curricular lingüístico sin escribir un sintagma, excepto en épocas de exámenes, cuya técnica escrita tampoco se enseña, sino que se aprende autónoma y autóctonamente a base de suspender.
Cuando hablo de escribir me estoy refiriendo a un acto consciente, bien planificado, y cuya escritura será el resultado de responder a un por qué, a un para qué y a un cómo, establecidos previa y analíticamente. Porque saber escribir de este modo reflexivo exige saber muchas cosas. No es un acto espontáneo, sino fruto de unos cuantos saberes que es necesario poner en práctica. Este saber escribir, que es un saber procedimental, por tanto que sabe hacer con las palabras narraciones, exposiciones y argumentaciones, es fundamental en el aprendizaje y en la formación lingüística y literaria. Si el alumnado no es consciente de por qué y para qué escribir, todo lo que haga en este sentido será papel mojado. Lo mismo cabe decir de todas esas propuestas de escritura que llevan el glorioso marbete de "tema libre", y que no tienen nada de tema, y menos de libre. La mejor manera de que los alumnos no escriban bien es dejarles que escriban a su aire, como quieran y lo que quieran. Todo lo que se hace sin una intención determinada es una pérdida de tiempo y, desde luego, no forma al individuo, a no ser que cultivar el aburrimiento en edades tan tempranas sea considerada una obra de enseñanza la mar de caritativa y de suma utilidad para su futuro de adulto.
Sin embargo, todo texto, por muy breve que sea, ha de estar previamente planificado y desarrollado de acuerdo con unas premisas de rigor, derivado de la coherencia, de la cohesión, de la adecuación y de la corrección, que exige la dignidad de cualquier texto. En principio, no se trataría de escribir literariamente, sino de escribir bien.
Todo ello significa que escribir se puede enseñar y aprender. Por cierto, una tarea mucho más fácil de llevar adelante que, pongo por caso, hacer buenos lectores. Pues leer sigue siendo una actividad muy compleja. Mucho más compleja que escribir. Y si es leer bien, entonces la complejidad es sobresaliente con exponencial al cubo. El profesorado sigue considerando que enseñar a leer es más fácil que enseñar a escribir, y este prejuicio constituye una de las causas por la que la formación lingüística y literaria del alumnado siga siendo tan nefasta, como aseguraba Pisa, y seguirá proclamándolo en el próximo lustro.
En este contexto, el Diccionario de Escritura. Reflexiones y técnicas, pretende ser, además de una llamada de atención sobre el descuido institucional acerca de las prácticas de escritura, un instrumento amable, una ayuda auxiliar coyuntural, tanto desde el punto de vista de la reflexión como del uso de técnicas útiles y variadas. Y lo es para todos aquellos, padres y profesores, que consideren que enseñar a escribir, como actividad consciente y procedimental, es posible.
En concreto, tanto el profesorado como el aprendiz de escritor encontrará en este Diccionario, no la solución a sus problemas de escritura que eso sería muy arrogante decir, pero sí sugerencias, ideas, reflexiones de cómo afrontarlos.
Además de ello, podrá encontrar, no sólo la descripción de algunos de los mecanismos tradicionales de creación literaria más famosos –lipogramas, metagramas, anagramas, univocalismos, vesres, técnica de la inversión, logogramas, juegos de homosintaxismos-, sino mucha reflexión literaria, entre irónica, divertida y nada dogmática, debida a algunos escritores, como Benn, Kiss, Hesse, Bioy Casares, Monterroso, Genette y un largo etcétera que me ahorro de mentar.
Lo dicho: nada como la escritura para solucionar los problemas de la educación, formación literaria y lingüística del alumnado. Más aún: el mejor sistema para resolver los problemas de lectura sigue siendo la escritura
En este enlace encontrarás una completa bibliografía para desarrollar la expresión escrita
LIBRERIA DEL ESCRITOR
